Días llevo ya…
![]()
Días llevo ya intentando postear algo que resulte gracioso pero no hallo el qué… no quiero postear nada serio porque me temo que me pasaría de seria, así que… os contaré un sueño que he tenido
Ayer por la noche me acosté relativamente temprano (no eran las dos de la mañana aún, era realmente pronto para lo que vengo haciendo, luego cuando suena el despertador a las 7 me digo a mi misma que esa noche me acostaré antes, pero luego se me olvida, ¡qué cosas!) porque estaba absolutamente a punto de caer en un estado de coma profundo (tengo una cierta tendencia a detenerme sólo cuando me falta un suspiro para morirme, una costumbre como otra cualquiera, jejeje…). Me meto en la camita para dormir (al momento, claro, bueno, mejor me leo esto antes porque ¿cómo puedo intentar dormir sin haber leido algo?) y me quedo frita mientras los sonidos del tráfico me arrullan (al principio eran los putos sonidos del tráfico, luego fueron los horribles sonidos del tráfico, después los sonidos del tráfico; duermo frente a un semáforo, pero el tiempo ha traido el arrullo de los sonidos del tráfico, lo que me facilita el sueño en ocasiones). No sé a qué hora de la noche me despierto presa de las peores pesadillas: Me hallo en un lugar por determinar con una compañera (llamémosle Equis) y está oscureciendo, momento en el que harán su aparición los zombies (sí, zombies, ¿qué pasa? sois muy originales cuando soñais o qué?). Al parecer el meollo del asunto es conseguir encontrar un lugar al que no puedan acceder de ningún modo para poder pasar la noche (y al parecer durante el día estos zombies descansan… no pregunteis).
- Equis, piensa… ¿dónde podemos ir? está oscureciendo, debemos escondernos antes de que salgan y nos vean.
- Ah, no sé… - (gran respuesta, compañera, sólo nos va la vida en ello).
- A ver… ¿y si pillamos una barca y nos metemos mar adentro, la fondeamos y esperamos a que se haga de día? ¿Tú sabes si los zombies pueden nadar? (cómo vuelvas a decir “ah, no sé” te arreo).
- Técnicamente los zombies están muertos, así que podrían venir andando hasta nosotras y trepar por la cuerda del ancla.
- Oh, vaya, eso sería fatal… encima estaríamos en medio del mar y sin poder salir corriendo… Otra idea, busquemos una casa con buhardilla, nos subimos con una escalera y luego guardamos la escalera con nosotras… no tienen por que descubrirnos, y si lo hacen no creo que un cerebro muerto les de para buscar otra escalera, ¿no?
- Ah, no sé -(¿Tia, pero tú te mereces vivir o qué?)
(Mi gran pregunta… ¿alguno de vosotros o vosotras tiene más conocimientos sobre zombies de los que yo he expresado? Os invito a colaborar, puede que vuelva a soñar con ellos y me gustaría estar preparada).
En este preciso instante me he despertado, presa del pánico por el anochecer inminente y el desconocimiento de dónde hallar una casa con buhardilla o altillos (no he gritado, lo juro, en serio… creo). En ese momento he oido que el tráfico estaba más activo de lo normal, ignoro que hora era, he conseguido dormir de nuevo y no recuerdo haber soñado más.
No, no había visto ninguna peli de zombies ni de miedo ni peli tan solo. No, no soy propensa a soñar con zombies, tampoco suelo recordar mis sueños (los húmedos tampoco, jolines). No, no soy aficionada al cine de terror porque me impresiono con facilidad y luego me acojona ir al baño (y estando sola como estoy ahora no es plan). No, no había nadie para decirme que me tranquilizara que no pasaba nada (me lo he dicho yo, no es lo mismo pero bueno) y no (y esta es la parte más importante) no me he despertado con un cacho menos. Me he duchado recordando el frustrante final de “La noche de los zombies vivientes”, aunque mi preferida es “Zombies party” (imagen).





