¡Bicicleta Power!
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El año pasado me compré una bicicleta plegable para poder desplazarme desde el tren hasta mi lugar de trabajo (distancia andando de 30 minutos que se convierte en unos diez gracias a dicha bicicleta). Pensé en lo ecológico de la solución y lo sano que sería para mi. También pensé en la polución existente en las ciudades y en la falta de aparcamientos, pensé en la sana aportación que haría y en el ejemplo que sería cuando dejara que quemar sin plomo 98 para darle al pedal. El otro día me pusieron una multa por pasarme un semáforo en rojo (y, para más inri, la multa dice que “sin riesgo para los demás vehículos”). Me pasé el semáforo en rojo porque si esperas que se ponga en verde el resto de vehículos te atacan y rodean despiadadamente suponiendo un riesgo para tu integridad física. Eso sin mencionar que como tenemos prohibida la circulación por carriles bus-taxi los vehículos normalmente te adelantan por derecha e izquierda (dependiendo a la velocidad incluso pueden tirarte al suelo gracias a las maravillas de la fuerza centrífuga). Esto también sin mencionar que cuando por fin llegas al carril bici suele estar lleno de coches aparcados (sin guardia alguno que los multe, claro), o personas paseando niños-perros-hablando… también sin mencionar que como ahora no podemos aparcar más que en párquings para bici no tienes dónde dejarla (fíjate tú, igual que antes con el coche, la diferencia es que puedes cargarla a cuestas… la lumbalgia será de eso). Gracias al cielo nos obligan a llevar luces para que seamos visibles… aunque parece que cuando algunos se suben a un coche/moto su retina deja de ser sensible a las luces, porque te adelantan a un centímetro de distancia. Eso sí, tú no adelantes a un peatón a menos de dos metros o te cae otra multa (o algunos improperios por parte de los jubilados, único colectivo que hasta ahora se ha quedado muy a gusto acordándose de mi familia por pasar a su lado). No todo son desgracias, por suerte los conductores tienen prohibido presionar a los ciclistas para que les dejemos paso… que pena que todos los que se han dedicado a darme sustos de muerte con sus cláxones no se hayan enterado aún. Pues si, soy mejor persona porque estoy contribuyendo a que Barcelona esté menos contaminada. Me siento bien y soy feliz… podéis ponerlo en mi lápida cuando consigáis despegar todos mis fragmentos del pavimento.
Creo que esta queja merece ser transmitida, así que, cópiala y si no lo envías a diez de tus contactos cuanto antes recibirás una maldición gitana en forma de pterodáctilo mutante venido del espacio exterior que se alimentará tan sólo de humanos que ven programas del corazón y padecerá una fuerte colitis aspersiva (si, ya sé que es repugnante). De ti depende salvar al planeta (de ti y de los ciclistas, claro).