Tengo una “mardisión” gitana…

Julio 7, 2007 at 2:58 pm (Por Watari, Superficial)


Pozí, que lo vengo notando yo hace tiempo… desde que empezó el año, va a ser… Día 1 de enero, minuto 1 del 2007, propuestas para el año nuevo: adelgazar un poco (siempre se puede pesar un poco menos… ejem), hacer más deporte, ser más feliz (¿por qué narices pedí yo eso? ¿eh? ¿eh? ¿taba yo tonta perdía?) y alguna cosa más que no recuerdo.
Día 1 de enero, 12 del mediodía… me visto de runner y salgo a estrenar el año… corro 3 km 800 m (la carreterita no daba para más, luego ya te metias en autopista y no era recomendable) y empiezo a notar una leve molestia en una lesión antigua. Una semana más tarde, en el primer entrenamiento de fútbol del año (aquí una, que juega a fútbol sala -porque una puede ser femme y jugar al fútbol, ¿sabeis? eso si, con las zapatillas, las medias, el pañuelito para que no moleste el flequillo y los guantes conjuntados, ¿eh?), noto un dolor agudo en la misma zona: rotura fibrilar… mes y medio de baja sin deporte (ganas de llorar profundamente, por suerte la fisioterapeuta era una muchacha muy agradable, muy profesional, con unas manos muy cálidas al toquetearme y… muy hetero, claro -sick-).
Fin de las vacaciones navideñas, regreso al hogar, subirse a la báscula… ¿ui, tres quilos más? madre mia con las cenas y las comidas… bueno, ahora regreso a la vida cotidiana y desaparecen, ya verás… porque voy a adelgazar… (estamos en julio y aún están ahí los jodidos tres quilos esos… la madre que los parió… y yo venga machacarme en el gimnasio y comer ensalada… habrá que dejar el vodka del finde).
Ser más feliz… por aquel entonces tenía pareja per no nos iba demasiado bien, así que lo dejamos de la forma más dura que jamás he vivido… luego conocí a una mujer maravillosa que le dió alegría a mis dias… hasta que se dió cuenta de que se había equivocado y me dejó con el corazón enganchadito perdío… ahora estoy sola en medio de la nada preguntándome qué sentido tiene mi vida cuando me despierto sola, me paso el día sola y me acuesto sola. Algunos días no hablo con nadie hasta las diez de la noche… es tan triste (y me dijo alguien: “aprovecha para conocerte a ti misma”… joé, que llevo muchos años conmigo misma y ya sé quién soy, de verdad -palabra- que los chistes que me cuento ya no me hacen puñetera la gracia… que he empezado a tener diálogos con mi cepillo de dientes…). Vamos, que la soledad nos pa mi… no.
Y yo me pregunto… ¿qué sentido tiene este año en mi vida? ¿demostrarme lo frágil que es la felicidad? ¿darme a entender que debería valorar más las cosas? ¿Convencerme para volver a tener novio y dejar de buscar novia? Estamos a mitad de año, espero que las cosas mejoren, si es así ya os lo contaré, y si no… pues también, claro.
Me he comprado un talismán chino para el amor… de momento no se ha activado… le estoy buscando el START y no lo veo… como no empiece a ejercer influjo positivo ya creo que me da algo.

Permalink 11 comentarios

Días llevo ya…

Junio 29, 2007 at 3:03 pm (Por Watari, Superficial)


Días llevo ya intentando postear algo que resulte gracioso pero no hallo el qué… no quiero postear nada serio porque me temo que me pasaría de seria, así que… os contaré un sueño que he tenido :D

Ayer por la noche me acosté relativamente temprano (no eran las dos de la mañana aún, era realmente pronto para lo que vengo haciendo, luego cuando suena el despertador a las 7 me digo a mi misma que esa noche me acostaré antes, pero luego se me olvida, ¡qué cosas!) porque estaba absolutamente a punto de caer en un estado de coma profundo (tengo una cierta tendencia a detenerme sólo cuando me falta un suspiro para morirme, una costumbre como otra cualquiera, jejeje…). Me meto en la camita para dormir (al momento, claro, bueno, mejor me leo esto antes porque ¿cómo puedo intentar dormir sin haber leido algo?) y me quedo frita mientras los sonidos del tráfico me arrullan (al principio eran los putos sonidos del tráfico, luego fueron los horribles sonidos del tráfico, después los sonidos del tráfico; duermo frente a un semáforo, pero el tiempo ha traido el arrullo de los sonidos del tráfico, lo que me facilita el sueño en ocasiones). No sé a qué hora de la noche me despierto presa de las peores pesadillas: Me hallo en un lugar por determinar con una compañera (llamémosle Equis) y está oscureciendo, momento en el que harán su aparición los zombies (sí, zombies, ¿qué pasa? sois muy originales cuando soñais o qué?). Al parecer el meollo del asunto es conseguir encontrar un lugar al que no puedan acceder de ningún modo para poder pasar la noche (y al parecer durante el día estos zombies descansan… no pregunteis).

- Equis, piensa… ¿dónde podemos ir? está oscureciendo, debemos escondernos antes de que salgan y nos vean.
- Ah, no sé… – (gran respuesta, compañera, sólo nos va la vida en ello).
- A ver… ¿y si pillamos una barca y nos metemos mar adentro, la fondeamos y esperamos a que se haga de día? ¿Tú sabes si los zombies pueden nadar? (cómo vuelvas a decir “ah, no sé” te arreo).
- Técnicamente los zombies están muertos, así que podrían venir andando hasta nosotras y trepar por la cuerda del ancla.
- Oh, vaya, eso sería fatal… encima estaríamos en medio del mar y sin poder salir corriendo… Otra idea, busquemos una casa con buhardilla, nos subimos con una escalera y luego guardamos la escalera con nosotras… no tienen por que descubrirnos, y si lo hacen no creo que un cerebro muerto les de para buscar otra escalera, ¿no?
- Ah, no sé -
(¿Tia, pero tú te mereces vivir o qué?)
(Mi gran pregunta… ¿alguno de vosotros o vosotras tiene más conocimientos sobre zombies de los que yo he expresado? Os invito a colaborar, puede que vuelva a soñar con ellos y me gustaría estar preparada).

En este preciso instante me he despertado, presa del pánico por el anochecer inminente y el desconocimiento de dónde hallar una casa con buhardilla o altillos (no he gritado, lo juro, en serio… creo). En ese momento he oido que el tráfico estaba más activo de lo normal, ignoro que hora era, he conseguido dormir de nuevo y no recuerdo haber soñado más.

No, no había visto ninguna peli de zombies ni de miedo ni peli tan solo. No, no soy propensa a soñar con zombies, tampoco suelo recordar mis sueños (los húmedos tampoco, jolines). No, no soy aficionada al cine de terror porque me impresiono con facilidad y luego me acojona ir al baño (y estando sola como estoy ahora no es plan). No, no había nadie para decirme que me tranquilizara que no pasaba nada (me lo he dicho yo, no es lo mismo pero bueno) y no (y esta es la parte más importante) no me he despertado con un cacho menos. Me he duchado recordando el frustrante final de “La noche de los zombies vivientes”, aunque mi preferida es “Zombies party” (imagen).

Permalink 5 comentarios

Sofá nuevo, buenísimo, oye…

Junio 22, 2007 at 10:30 pm (Por Watari, Superficial)


Hoy una amiga regresaba a su casa tras una megarreforma (jo, que envidia, posee un piso y puede reformarlo!!!). En el camino se quedaron algunos muebles que iba ofreciendo a quien le hicieran falta. Yo por mi parte tras varios intentos conseguí que me regalara un sofá de piel de tres plazas cuyo precio hace unos años rayaba en lo indecente y algún mueble más (- Por favor, compañera, dame ese sofá, que el que yo tengo da pena-penita-pena verlo, mushasha, es que está to roido y hecho porvo – No puedo dártelo, xiquilla, porque ese sofá ya tié novia y yo se lo prometí musho ante que a ti -Pero, compañera, con lo que nos une a nosotras… con lo mal que estoy sentada en ese sofá que me tocó con el piso… – Que no, que ya está comprometio y yo soy una mujé de palabra -Al final la novia del sofá se arrepintió y lo conseguí… oeoeooeoe-). Esta tarde he ido a recogerlo, para la ocasión había buscado a un tal Ricardo (Pequeñas mudanzas, precio 45 euros la hora, vendremos tres operarios).
- Mire, que lo que más me preocupa es este sofá.
- Ningún problema, nene, coge el sofá este y cuidado con rayarlo ques de piel y se ve gueno. Pero nene, así no, inclínalo porque si noooo… pero a ver, tú aquí no haces ná, no ves que tienes que cogerlo así? A VER, HACEDME CASO A MI!!! (decía Ricardo dirigiéndose a dos señores con pinta de armarios empotrados, de nacionalidad albano-kosovar o vete tú a saber, porque hablaban lo justo y con pocos tiempos verbales. El tal Ricardo menos arrimar el hombro hacía de todo: dirigir, frenar, chillar, entorpecer… lo que hiciera falta, vamos, es lo que tiene ser el dueño de la furgo). Oiga, señorita, si usted quiere puede ir yéndose al otro piso para abrir, que nosotros ya nos bastamos para esto.
- Ah, bien, como usted diga.

En el trayecto a casa no ha sucedido nada digno de mención, cuando han llegado con su cargamento me había dado tiempo a despejar el pasillo y a empezar a meditar sobre si la anchura del mismo permitiría el paso del sofá en cuestión…

- Ui, señorita, questo es mu estrecho. Y por la ventana no se podría entrar el sofá? Nene, que no se raye, que este sofá es gueno, ques de piel y no de escai como el de ayer, se nota, eh? el de ayer era más grande, ¿no?
- No, este ser más grande.
- Este sofá es una maravilla, que se lo digo yo o que veo muchos precios, usted se va a Castillejos con Aragón, callí hay una tienda sofases y mira precios y verá que valen 1.800 o 2.000 euros, en serio, usté va y se lo mira.
- Iré, iré (con tal te calles te prometo ir en peregrinación a Lourdes, te lo juro)… no, si bueno es, me dijo la propietaria que le había costado 300 mil pesetas.
-Baaaaaaah, eso era antes, que le digo yo que ahora por ese precio no lo tiene, que mínimo le cuesta 1.800 euros (¿Perdón? valeeee, mejor dejamos este tema, que veo yo que no tamos muy puestos en el cambio de moneda, Ricardito). Bonitos cuadros los del pasillo… estas señoras son de hace 50 años, no? Qué guapas…
- Si, bueno (Marlene Dietrich, Audrey Hepburn y Marilyn Monroe si que son más antiguas, pero Neve Campbell no creo yo que esté de acuerdo, Ricardito… suerte que quité el poster de Kiss, by Tania Chalkin…)

- Nene, gira esto así, que no pasa el sofá pol pasillo… nene, así no, así… y tú quita dahí que molestas, joé que caló… neneeee… ¿no tiene agua fresca señorita?
- Si, tengo (este nene debe tener sus 48 años, no?, puede que más)
- Pues mejó unas cervecitas, ¿no nene? Tú a este sofá le das una pasada de Nivea, de la crema esa que se ponen los hombres, si mujé, que vale cuatro euros… pos le das, que me lo dijo una gitana una vez que le compré en la Plasa las Glorias una chaqueta de piel de mujé y me quedó nueva… le das bien dao y te queda nuevo, primero así y luego esperas dos días y con un trapo seco le quitas la Nivea que sobra y ya verás… que mona la chinita esta del poster del comedor, ¿no? que bonita… oye, que sólo tienes mujeres en las paredes, ¿no te gustan los hombres o qué? jo jo joooo (ui, pero bueno, ¿será posible? y a ti que coño te importa lo que a mi me guste o me pueda no gustar, joé? y desde cuando ya no soy señorita y me tuteas, coño!! ¿y porqué esos armarios empotrados me miran libidinosamente? ¡ostras! ¡estoy sola en casa con tres tios y me estoy empezando a sentir muuuuuy incómoda!)
- Los cuadros los pone mi novio (me va a crecer la nariz, se me va a notar… joder que mal rollo).
- Dale, nene, que esto ya lo tenemos, anda, métele así, y vigila no rayes el sofá que es de piel y es gueno, que estos valen 1.800 euros, que yo lo sé… uf, pensé que no entraba, eh? mira que ya veía yo el sofá de vuelta pabajo, y hubiera sido una pena, porque mira que este sofá… (que si, joder hostia puta ya, que tú sabes lo bueno que es este sofá… y yo sé que mi amiga es una pasada de amiga y ¡me gustaría veros desaparecer por la puerta!)
- Bueno, pues ya está no? (váyanse de mi casa, por favor, no me hagan nada, por favor…)
- Estás fuerte para ser una mujer, ¿no?
- Es que mi novio es monitor de gimnasio y entreno con él (¿le digo ya que está a punto de llegar? mejor me callo)
- Aaaaah, que tiés novio…
- ¿Cuánto le debo? (abreviemos)
- Pos mira, son 45 euros la hora, pero cobramos siempre tres horas mínimo (aunque hayamos invertido sólo dos, ¿no? y aunque me hayais rayado el pasillo entero para poder meter el sofá, ¿no?), así que eso sube 150 euros (tu madre, eso sube 130 euros, mamón), pero como nos ha costao tanto lo del pasillo nos podrías dar una propina, ¿no?
- Ui… cuánto considera usted que sería una propina?
- Mira, danos 200 euros y ya, ¿vale? que, además, te bajamos el sofá viejo que me lo voy a quedar yo porque está viejo pero algo haré con él porque mira tú por dónde ya me irá bien aunque esté viejo porque mira que está viejo, ¿eh? (si estuviera nuevo no me lo cambiaba, Ricardito, que cosas tienes, te habrá subido la cerveza que me has chuleado, seré gili… y no te doy 200 euros porque me perdería el respeto a mi misma y eso cuesta tenerlo, ¿sabes? aunque los armarios empotrados me miran raro… ¿empiezo a gritar ya? por favor, que no se cabreen…)
- Es que no tengo tanto dinero aquí… sólo tengo 170 euros en total, que llevaba 20 euros en la cartera y los 150 que me había dicho (si estuviera aquí mi novio el cuelgacuadrosmonitordegimnasio te ibas a enterar tú, Ricardito… que ganas de patearte los huevos tengo ahora mismo, o mejor, te digo que los cuadros los cuelgo yo, te saco mi taladro y te hago un agujero nuevo en el esfínter, cojones… le doy la pasta, se gira y se pira corriendo moviendo la cabeza con un gesto de desaprobación).

Me quedo sóla en casa… con el pasillo rayado, el sofá nuevo a medio poner, una puerta quitada, las estanterías que hemos movido para que pasara el sofá a medio poner… pero se han ido (uf)… aunque… demasiado rápido, jolines, ¿se habrá llevao algo el tio? ui, ¿mi móvil dónde anda? ahí… ¿y mi cartera? ahí también… pues no sé porque se ha ido tan rápido, supongo que para no tener que ayudarme, claro… pero da igual, se ha ido y tengo un sofá nuevo (y muy bueno, “desos que cuestan 1.800 euros de ahora y no 300.000 ptas de antes” jajajaja). Llamo a mi amiga para invitarla a cenar un día de estos, me ha dicho que 150 euros era un precio buenísimo, de las 20 de propina no le he dicho nada, me da verguenza, jos…
Sofacito

Permalink 13 comentarios

Evaluaciones… una tortura como otra cualquiera

Junio 21, 2007 at 7:54 pm (Por Watari, Superficial)


Hoy tenía día dedicado a evaluaciones. Llegando al trabajo hemos empezado con cuarto de ESO, las tutoras han puesto el turbo y en un plis plas hemos dado los resultados de las pruebas extraordinarias, hemos votado los casos a promocionar, se ha elaborado la lista de repetidores, se han escogido los comentarios y recomendaciones y nos hemos tomado un café. Alguien ha comentado ¿por qué nos darán una hora para cada curso si con media nos sobra?
Tras un descanso para desayunar ha empezado la evaluación de segundo de ESO… yo ya sabía de antemano que no iba a ser tan rápida, lo que no esperaba era que se desatara una auténtica batalla verbal (por suerte no han llegado a las manos) entre compañeros. Al principio todo parecía ir bien, algo tenso el ambiente pero bueno… nada nuevo. De pronto los tonos han empezado a subir:
-          Este alumno tiene 3 asignaturas suspendidas… ¿alguien quiere cambiar la nota para que promocione? – sonido de grillos en el vacío – He preguntado si alguien quiere que promocione… –La tutora suplicante, a ver si podía promocionar a su alumna – A ver, profesores implicados, ¿podéis contestarme alguno?
-          Bueno, yo no decía nada porque no creo que con un 3.5 nadie merezca promocionar…
-          Y yo tampoco decía nada porque considero que si ahora le regalamos la nota será un tremendo agravio comparativo para sus compañeros (que se han esforzado a lo largo de todo el curso) y perderá todo significado la labor que venimos desempeñando nosotros.
-          No, si yo no quiero convenceros de nada, pero me preguntaba si alguno quería cambiar la nota… –(¿Ui, pero no es evidente que no?, vamos, tía, que ya sabemos que te da palo decirle a tu alumna que va a repetir, pero es que la chiquilla no ha dado palo al agua en todo el curso, vamos, que la mitad de clases se las ha pasado pintándose las uñas… joé) 
El pesado y resentido del maestro X se ha pasado toda la junta exigiendo que cada una de sus frases constara en acta:
-          Quiero que conste en acta que yo he votado en contra del resto.
-          Los votos son secretos y no pueden salir de esta junta, el alumno sabrá el número de votos a favor y en contra, pero no quien vota cada cosa.
-          Quiero que conste en acta que yo ya había avisado que esto iba a suceder (qué si, tío, que todos veíamos que un alumno que no aprueba en todo el curso ni una sola asignatura iba a repetir, así que tampoco le des tanta importancia a tu bola de cristal, jolines).
-          Quiero que conste en acta que donde dije Diego ahora digo… – La mother que lo fuck!!! ¿Si le meto el boli en el ojo cuanto me caería? ¿podría alegar locura transitoria?
Mi gran momento ha sido cuando he dicho:
- Necesito ir al baño, puede constar eso en acta?      XD (la la laaaaaaaaaaaaaa)

Pero lo mejor de todo ha venido cuando, en un ataque de desesperación, el Jefe de Estudios ha perdido completamente los papeles y se ha puesto a gritarle a uno de los tutores… personalmente he flipado en colores… ¿cómo puede un miembro de la junta directiva perder así la calma? ¿cómo pueden tomarse tan en serio algunas cosas y luego aprobar asignaturas por Junta de Evaluación? Grandes misterios de la humanidad…
yo por mi parte ni apruebo ni suspendo, tan sólo transmito lo que mis alumnos hacen, así que… me esfuerzo todo el curso para que todos aprueben, a estas alturas si alguien está suspendido es porque no ha puesto ni un poquito de si mismo/a. En fin, este año ya está… y el siguiente las notas dirán :D

 

Permalink 3 comentarios

El día en que decidí darme a conocer en el gimnasio

Junio 20, 2007 at 10:03 pm (Por Watari, Superficial)


Hoy he ido al gimnasio a correr un rato en la cinta. Me gusta correr y no siempre me parece buena hora para hacerlo en la calle, si es demasiado pronto hay mucho tráfico y si es demasiado tarde hay mucha oscuridad, así que he pillado los bártulos y he dirigido mis pasos hacia el DIR. Primer fracaso: me he dejado las chanclas, bueno, ya veré como me ducho luego. Hoy he decidido innovar, tengo una cinta nueva para el pelo, a ver si así no me molesta el flequillo. Empiezo a correr y noto que la cinta se mueve… bueno, va aguantando… no, no aguanta, se va hacia atrás. Vaya, el día que la usé en la calle no se me iba hacia atrás, no pasa nada, como estoy corriendo en la cinta me la pongo de nuevo y punto. Que bueno correr en la cinta, no tengo que estar pendiente de los cambios en el pavimento, ni de la gente, ni de los coches… así puedo ponerme la cinta… ui, no veo nada, jejeje… estoy corriendo a oscuras… ¡AI! ¡¡¡QUE ME PIÑO!!!! Me he caido estrepitosamente con tan mala fortuna que casi quedo atrapada en la máquina que usaba la persona que estaba tras de mi (¿cómo se llaman esas que trabajas piernas y brazos como si subieras escaleras?), como siempre llevaba el MP3 a toda pastilla, así que veía que la gente de mi alrededor me hablaba y yo poniendo cara de “tranquilos, no me he hecho nada”… mirase dónde mirase veía caras interrogantes (no sé si me preguntaban si me había hecho daño o si, por el contrario, preguntaban como leches me había podido caer de la cinta)… tras un momento han dejado de hacerme caso para fijarse en una chica que le estaba montando una escena a un chico en la cinta contigua a la mia porque, al parecer, no le encontraba. Total, entre la caída, que llevaba una semana sin ir al gimnasio y el cansancio acumulado (no me lo quito de encima, tendré que regularizar mis horas de sueño, va a ser que dormir un dia 8 horas y al siguiente 5 no sienta del todo bien, je) no he podido aguantar más que 21 minutos… derrotada por primera vez desde que me apunté al gimnasio he decidido romper mi aversión a las bicicletas y he pedaleado dúramente 35 minutos (culo pupaaaaaa, que duro estaba ese asiento, jo)… de todos modos, aunque finalmente haya hecho más ejercicio del que acostumbro, me he ido con mal sabor de boca… no por el espectáculo (años he tardado en asumir que estas cosas me suceden)… mañana vuelvo y acabo con la cinta esa… ¿qué se habrá creido? (Vendetaaaaaa)

Permalink 4 comentarios

Desventuras de una dibujante…

Junio 18, 2007 at 11:28 pm (Por Watari, Superficial)


¿Por quééééé? (leer en tono dramático, desesperado y desgarrador) la vida de la mujer trabajadora algunas veces es de lo más fascinante… otras no. Hoy ha sido uno de esos días en que el glamour no aparece por ningún lado, la gente parece dispuesta a demostrarte que puede ser más pesada de lo que tu mente nunca pudo abarcar y los acontecimientos decidir confabularse todos en tu contra.
Para bien o para mal nuestras actuales leyes en cuestiones de educación provocan situaciones de lo más variopinto. ¿Qué puede estar haciendo una motivada profe de dibujo dando clases de informática? Pues más o menos lo mismo que un pulpo en un garaje. Os aseguro que la profe en cuestión se ha preparado concienzudamente, el programa lo domina a la perfección, lo que no domina es la infraestructura de un aula alienante, con disketeras que no funcionan, redes inoperantes, pantallas que al rato de usarse se tornan de color rosa, programas que se desinstalan por arte de magia y, como no, 14 individuos de 15 años hablando a un mismo tiempo e intentando captar tu atención al unísono (no sé como se las arreglan, pero su pregunta siempre es más importante que la de sus compañeros y requiere mucha más atención por tu parte que la del resto).
Imaginad, además, a 60 personas preguntándote insistentemente y a todas horas sus resultados a lo largo del día, imaginad a esos dos grupos de 14 reunidos en un aula de informática con los problemas mencionados y algunos que ellos mismos se crean sobre la marcha (no puedo imprimir, no puedo acotar, esto no funciona, lo otro no me sale, el programa se apaga, este me está molestando, mi diskette se ha fastidiado por 6ª vez este curso, me sangra la nariz, ¿puedo ir al baño?, ¿puedo conectarme a internet?, ¿qué nota tengo?, ¿y ahora qué hago?)… en un momento de desesperación súbita, sintiendo que la comida me había sentado mal y las nauseas hacian su aparición, sintiendo que el silencio brillaba por su ausencia (algo que considero indispensable para mi estabilidad mental), intentando lidiar con 4 personas que permanéntemente me preguntaban al unísono he intentando que los dos que se estaban peleando constantemente pararan… he sentido deseos de tirar a dos por la ventana, gritar a cuatro que sus vísceras acabarían decorando las paredes del aula, mirar a los ojos a tres y preguntarles si realmente son capaces de mantener tres conversaciones a un mismo tiempo y, como fin de fiestas, empezar a destrozar ordenadores con una silla… de todos modos lo único que he hecho ha sido decir que intentaría imprimir en otra parte, prohibir a ninguno que abandonara el aula, autorizar a una única persona a ponerse en contacto conmigo en caso de necesidad y escaparme corriendo al baño para aliviar mi maltrecho estómago. Una vez solucionados este tema ya tenía a la persona autorizada a salir del aula con una lista de problemas y peticiones que, finalmente, no ha habido manera humana de poder solucionar. Todos los jueves de este año he acabado con cierta afonia… este igual. Y encima volver a casa ha sido una aventura agotadora… casi me duermo al volante. Me he dejado caer desnuda sobre mi cama, deseando despertar en brazos de la persona amada y olvidar que mañana tendré otra dosis de lo mismo… pero no, he despertado sola en casa, demasiado agotada para irme a ninguna parte, demasiado cansada para planear algo divertido y preguntándome… ¿dónde se ha escondido el glamour de hoy? como dicen algunos concursos: siga buscando.

Permalink 2 comentarios

¡He visto una peli entera!

Mayo 30, 2007 at 4:56 pm (Superficial)


Acabo de ver Chocolat, si, ya sé que me ha costado años, pero nunca es tarde, no? estaba haciendo otras cosas y me ha costado mucho concentrarme en ver una pantalla. Los que me conocen saben que tenerme a mi quieta implica varias cosas:

A- Estoy enferma
B- He corrido una carrera de 10 km
C- Llevo “haciendo el amor” todo el día y me he dormido
D- Llevo despierta 20 horas y me he dormido
E- Jugué un partido de fútbol, salí de fiesta, cambié los muebles de sitio, pinté la estantería de otro color, me olvidé de acostarme y me he puesto enferma (no es exageración, eso sucedió una vez).

Bien, pues he visto la película y me ha costado dos días: el primero empecé a verla mientras comía y esperaba que se hiciera la hora del partido. Hoy la he acabado de ver mientras comía, doblaba la ropa y zurcía las medias de una compañera del equipo de fútbol (es que me dijo que las iba a tirar y me dio pena). Y ahora estoy inquieta porque sigo premenstrual, acabo de ver una peli donde todo el mundo se pone de chocolate hasta las trancas Y YO YA TUVE MI DIA DE COMER GUARRO AYER, así que hoy no puedo caer… creo que voy a cambiar los muebles de sitio o algo… Ui, podría ir a la ferretería a comprar algo para rejuntar las baldosas del lavabo, que con masilla no va bien (si, lo he intentado, ya sabía que no duraría, pero lo hice de todos modos porque me aburría muuuuuuuucho).

Permalink 3 comentarios

Tengo que estar premenstrual, porque si no…

Mayo 29, 2007 at 3:09 pm (Superficial)


Es uno de esos días en los que te propones comer una ensaladita como siempre, pero acabas bebiendo refrescos con gas mientras picas queso con galletas saladas, al cabo no tienes hambre. Te vas a hacer algo y descubres que si tenías más hambre, así que vuelves por unos pepinillos aderezados con chocolate. Te echas unas siesta y cuando despiertas tienes suerte de el helado que has encontrado en el fondo del congelador… no cabe duda, me va a venir la regla. No hay nada más decisivo que esta comida de locos. Ya podía tener molestias el otro día y notar que el roce del cinturón de seguridad en mis pezones era desagradable, ya puedo notar cierta hinchazón, que lo que realmente me indica que mi cuerpo sigue malgastando óvulos es el desorden alimenticio. Por suerte dura un sólo día… si esta noche acabo llorando viendo una película de Lindsay Lohan prometo ir a urgencias, de veras, pero no creo que llegue a tanto…

Permalink 6 comentarios